Los ensayos
Los ensayos a | Constituye una grandísima victoria para el honor de la ignorancia que la ciencia misma nos eche en sus brazos, cuando se descubre incapaz de endurecernos contra el impacto de las desgracias. Se ve forzada a aceptar el arreglo de aflojarnos la brida, y de permitirnos salvarnos en su regazo, y de resguardarnos gracias a ella de los golpes y las injurias de la fortuna. ¿Qué otra cosa quiere decir, en efecto, cuando nos predica c | apartar el pensamiento de los males que nos embargan, y entretenerlo en placeres perdidos, y a | servirnos, como consuelo de los males presentes, del recuerdo de los bienes pasados, y llamar en nuestro auxilio una satisfacción desvanecida, para oponerla a aquello que nos agobia?[310] c | Leuationes aegritudinum in auocatione a cogitanda molestia et reuocatione ad contemplandas uoluptates ponit[311] [Establece el alivio de las aflicciones en distraerse de pensar en lo molesto, y en aplicarse a contemplar los placeres]. a | ¿Qué otra cosa sino que, a falta de fuerza, pretende emplear la astucia, y actuar con agilidad y con movimiento de piernas allí donde el vigor del cuerpo y de los brazos le fallan? Porque, no sólo para el filósofo, sino simplemente para el hombre sensato, cuando siente de hecho la punzante agitación de una fiebre caliente, ¿qué moneda es pagarle con el recuerdo de la dulzura del vino griego? b | Eso más bien agravaría su situación:
Che ricordarsi il ben doppia la noia.[312]