Los ensayos
Los ensayos a | Aristóteles tiene la costumbre de amontonar para nosotros un gran número de opiniones y de creencias distintas, para comparar la suya con ellas, y mostrarnos en qué medida las ha sobrepasado y se acerca más a la verosimilitud. La verdad, en efecto, no se juzga por la autoridad y el testimonio ajenos. c | Y por eso Epicuro evitó con todo escrúpulo alegar ninguno en sus escritos.[402] a | Es el prÃncipe de los dogmáticos, y, aun asÃ, aprendemos de él que saber mucho procura la ocasión de dudar más.[403] Le vemos con frecuencia ampararse expresamente[404] en una oscuridad tan densa e inextricable que nada puede discernirse de su opinión.[405] Es en realidad un pirronismo bajo forma resolutiva.