Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes ¿no es cierto? Yo querÃa mirar cuanto se puede ver en un buque, porque no sabÃa si tendrÃa otra oportunidad para ello. ¡Oh, ahà hay más cerezos en flor! Esta isla es el lugar con más flores del mundo. Ya me gusta y estoy muy contenta de venir a vivir aquÃ.
Siempre he oÃdo que la isla del PrÃncipe Eduardo era el lugar más hermoso de la tierra, y acostumbraba a imaginar que vivÃa aquÃ, pero nunca esperé que se convirtiera en realidad, ¿no es asÃ? Pero esos caminos rojos son tan cómicos... Cuando subimos al tren en Charlottetown y los caminos rojos comenzaron a pasar, le pregunté a la señora Spencer qué los hacÃa tan rojos, y ella dijo que no lo sabÃa y que por amor de Dios no le hiciera más preguntas. Dijo que le habÃa ya hecho mil. Supongo que tenÃa razón, pero
¿cómo se han de saber las cosas si no se preguntan? Y ¿qué hace rojos a esos caminos?.
- Y... no sé – dijo Matthew.
- Bueno, ésa es una de las cosas que tendré que averiguar algún dÃa. ¿No es maravilloso pensar en todas las cosas que hay que averiguar? Simplemente me hace sentirme contenta de vivir. ¡Es un mundo tan interesante! SerÃa la mitad de interesante si lo supiéramos todo, ¿no es cierto? No habrÃa campo para la imaginación. Pero, ¿estoy hablando demasiado? La gente siempre me dice que asà es. ¿Le gustarÃa que no hablara?