Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes - La señora Allan es la amabilidad personificada – anunció un domingo por la tarde –. Se ha hecho cargo de nuestra clase y es una maestra extraordinaria. Al comienzo dijo que no le parecÃa bien que la maestra hiciera todas las preguntas, y usted bien sabe, Marilla, que eso es lo que siempre he pensado. Dijo que podrÃamos hacerle cuantas preguntas quisiéramos, y yo le hice muchas. Soy muy buena para hacerlas, Marilla.
- Te creo – respondió Marilla enfáticamente.
- Nadie más preguntó, excepto Ruby Gillis, y lo que dijo fue que si habrÃa una excursión de la escuela dominical en verano. No me parece que fuera la pregunta más correcta, porque no tenÃa contacto alguno con la lección, que se referÃa a Daniel en el foso de los leones, pero la señora Allan sonrió y dijo que le parecÃa que sÃ. La señora Allan tiene una hermosa sonrisa; se le hacen unos hoyuelos exquisitos en las mejillas. Me gustarÃa tener hoyuelos en las mejillas, Marilla. No estoy ni la mitad de delgada de lo que estaba 87