Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes - No sé. No siento deseos de hablar tanto – dijo pensativamente –. Prefiero pensar en cosas que me gustan y guardarlas en el corazón como tesoros. No me gusta que se rÃan o duden de ellas. Y por alguna razón, ya no quiero usar más palabras rimbombantes. Es casi una pena, ya que ahora casi soy sificientemente mayor como para decirlas si lo deseara. Es divertido crecer en ciertos sentidos, pero no es la clase de diversión que yo esperaba, Marilla. Hay tanto que aprender y hacer y pensar, que no hay tiempo para palabras importantes. Además, la señorita Stacy dice que las simples son mucho más fuertes y mejores. Nos hace escribir todos nuestros trabajos tan sencillamente como sea posible. Al principio fue difÃcil. Estaba acostumbrada a llenarlo todo con cuanta palabra grande podÃa pensar, y eran muchas. Pero ahora me estoy acostumbrando y veo que es mucho mejor asÃ.
- ¿Qué se ha hecho de tu club de cuentos? Hace mucho que no te oigo hablar de él.