Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Si bien la tía Chatty es conversadora, de eso no hay duda, no dijo todo esto sin parar. Interpuse comentarios adecuados en los momentos debidos, pero eran cosas sin importancia.
Tienen una vaca que pasta en la propiedad del señor James Hamilton, un poco más arriba, y Rebecca Dew va hasta allí a ordeñarla. Hay cantidad de crema y tengo entendido que todas las mañanas y todas las tardes, Rebecca Dew le pasa un vaso de leche fresca por la abertura del portón a la «mujer» de la señora Campbell. Es para «la pequeña Elizabeth», que debe beberla por orden del médico. Quiénes son la «mujer» y «la pequeña Elizabeth» son cosas que todavía me quedan por descubrir. La señora Campbell es la ocupante y propietaria de la fortaleza de al lado que se llama «Siempreverde».
Creo que no dormiré esta noche; nunca duermo la primera noche en una cama desconocida, y ésta es la cama más rara que he visto en mi vida. Pero no me importará. Siempre me encantó la noche y no me importará quedarme tendida despierta, pensando en todo lo pasado, presente y futuro. Sobre todo en el futuro.