Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Ésta es una carta despiadada, Gilbert. No volveré a castigarte con una tan larga. Pero quería contarte todo, para que pudieras imaginar mi nuevo ambiente. Llega a su fin, ahora, pues lejos, más allá del puerto, la luna «se hunde en el reino de las sombras». Todavía me falta escribirle una carta a Marilla. La carta llegará a Tejas Verdes pasado mañana, y Davy la llevará a la casa desde el correo, y Dora y él se apretujarán alrededor de Marilla mientras ella la abre, y la señora Lynde abrirá las orejas… ¡Ayyyyyy! Esto me ha hecho sentir nostalgia. Buenas noches, mi amor, te desea alguien que es y será siempre, tuya, con todo cariño,
Ana Shirley.