Ana la de Alamos Ventosos

Ana la de Alamos Ventosos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Rebecca Dew podría haberse sentado a la mesa con ellas de haberlo deseado, puesto que las viudas no consideraban a la prima Ernestina como «visita». Pero Rebecca siempre decía que no podía «saborear sus vituallas» en compañía de esa vieja amargada. Prefería comer en la cocina. Pero eso no le impedía meterse en la conversación mientras servía la mesa.

—Debe de ser la primavera que se le está metiendo en los huesos —comentó, sin compasión alguna.

—Ay, espero que no sea más que eso, señorita Dew. Pero temo ser como la pobre señora de Oliver Gage. Comió hongos el verano pasado, pero debe de haber habido algún ejemplar extraño entre ellos, pues nunca volvió a sentirse como antes.

—Pero no puedes haber estado comiendo hongos en época tan temprana —objetó la tía Chatty.

—No, pero por desgracia, he comido otra cosa. No trates de alegrarme, Charlotte. Tienes buenas intenciones, pero no sirve de nada. He pasado por demasiadas cosas. ¿Estás segura de que no hay una araña en esa jarra de crema, Kate? Creo haber visto una cuando me serviste.

—Jamás hay arañas en nuestras jarras —declaró Rebecca Dew en tono ominoso, y cerró con estrépito la puerta de la cocina.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker