Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos —¡Ah! —La prima Ernestina tuvo otro de sus oscuros presentimientos—. Tenga cuidado con el dolor de garganta. Los sÃntomas de difteria y amigdalitis son iguales hasta el tercer dÃa. Pero hay un consuelo… si muere joven, se ahorrará un montón de sufrimientos.