Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Mientras tanto, si me amas a mí y a la especie gatuna, ruega por un pobre gato maltratado y triste. Un ratón pasó por encima del pie de Rebecca Dew en la despensa, el otro día, y desde entonces está que echa humo.
«Lo único que hace “ese gato” es comer, dormir y dejar que los ratones invadan todo. Ésta sí que es la gota que colma el vaso».
De manera que lo corre de un lado a otro, lo echa de su almohadón preferido y, lo sé, porque la he visto, lo ayuda con un puntapié a salir por la puerta.