Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Ah, no pude evitar a las mellizas; son mi destino. Pero para mÃ, es una desilusión que las mÃas no se parezcan nada. Nan es bonita, con sus cabellos y ojos castaños y tiene facciones muy bonitas. Di es la favorita de su padre, porque tiene los ojos verdes y los cabellos rojos… cabellos rojos con rizos. Shirley es el preferido de Susan. Yo estuve mucho tiempo enferma después de su nacimiento y ella lo cuidó. A veces creo que Susan cree que es suyo. Lo llama «mi morenito», y es una vergüenza cómo lo mima.
—Y todavÃa es tan pequeño que puedes ir a verlo de noche a ver si se ha destapado para arroparlo —dijo Diana con pena—. Jack tiene nueve años y no quiere que lo arrope. Dice que ya es grande. ¡Y a mà me encantaba hacerlo! Ah, cómo me gustarÃa que los niños no crecieran tan rápido.
—Ninguno de los mÃos ha llegado todavÃa a esa etapa, aunque me he dado cuenta de que, desde que comenzó a ir a la escuela, Jem ya no quiere que lo tome de la mano cuando caminamos por el pueblo —dijo Ana con un suspiro—. Pero él, Walter y Shirley siguen queriendo que los arrope. Walter a veces hace todo un ritual.
—Y todavÃa no tienes que preocuparte por qué van a ser. Jack está loco por ser soldado cuando sea grande. ¡Soldado! ¡ImagÃnate!