Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —La única vez que yo vi a Jim Mowbray fue la noche en que los escarabajos casi espantan a la congregación en el servicio del aniversario en Lowbridge —dijo Christine Crawford—. Y lo que no hicieron los escarabajos lo terminó de hacer Jim Mowbray. Era una noche de calor y tenÃan todas las ventanas abiertas. Los escarabajos habÃan entrado de a cientos. A la mañana siguiente, recogieron ochenta y siete escarabajos muertos del estrado del coro. Algunas de las mujeres se pusieron histéricas cuando los escarabajos les volaron demasiado cerca de la cara. Justo del otro lado del pasillo, estaba sentada la esposa del nuevo ministro, la señora de Peter Loring. TenÃa un inmenso sombrero con puntillas y plumas.
—Se la consideraba demasiado vistosa en su manera de vestir, muy extravagante para ser la esposa de un ministro —interpuso la señora del vicario Baxter.