Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside Cuando Rilla se encontraba con la señorita Emmy fuera de la clase dominical, y la señorita Emmy le sonreía y le hablaba, para Rilla era uno de los momentos más importantes de su vida. Sólo con que en la calle la señorita Emmy le hiciera una inclinación de cabeza le aligeraba el corazón, y una vez, cuando la señorita Emmy invitó a toda la clase a una fiesta de burbujas, donde hicieron burbujas rojas poniéndoles jugo de fresas, Rilla había estado a punto de morirse de éxtasis.
Pero encontrar a la señorita Emmy mientras una lleva una torta es algo que nadie puede soportar, y Rilla no iba a soportarlo. Además, la señorita Emmy iba a escribir un diálogo para el próximo recital de la escuela dominical, y Rilla abrigaba secretas esperanzas de que le pidiera que hiciera el papel del hada: un hada vestida de escarlata con un sombrerito puntiagudo verde. Pero no tendría sentido seguir teniendo esperanzas, si la señorita Emmy la veía llevando una torta.