Ana la de La Isla
Ana la de La Isla —¡Oh, no se le partirá el corazón! Billy tiene demasiado sentido común para eso. También le gusta Nettie Blewett y mamá prefiere que se case con ella antes que con ninguna otra. Es muy buena ama de casa y muy buena administradora. Estoy segura de que cuando sepa que tú lo has rechazado se quedará con Nettie. Por favor, no hables de esto a nadie, Ana.
—Claro que no —dijo Ana, que no tenÃa el menor deseo de pregonar que Billy Andrews la habÃa colocado en la misma balanza que Nettie Blewett. ¡Nettie Blewett!
—Y ahora, creo que será mejor que te duermas —sugirió Jane.
Y eso hizo Jane rápida y fácilmente. Pero, aunque muy distinta a Macbeth en muchos aspectos, habÃa contribuido a matar el sueño de Ana. Ésta estuvo despierta hasta el amanecer, mas sus meditaciones no tenÃan nada de románticas. Sólo a la mañana siguiente pudo ahogar todo el asunto en una buena carcajada. Cuando Jane se fue, todavÃa algo frÃa en sus maneras, porque Ana habÃa rechazado con tanta decisión e ingratitud el alto honor de emparentarse con la casa de los Andrews, Ana regresó a su habitación, cerró la puerta y soltó la carcajada.