Ana la de La Isla
Ana la de La Isla El segundo trimestre en Redmond pasó tan rápido como el primero; en realidad, como dijera Philippa, «voló». Ana lo disfrutó por completo: la rivalidad estimulante, las nuevas y útiles amistades que se hacían o se afianzaban, los alegres acontecimientos sociales, las actividades de las distintas sociedades en las que actuaba y los nuevos horizontes e intereses. Estudió mucho, pues estaba decidida a ganar la beca Thorburn de inglés. Hacerlo significaba volver a Redmond al año siguiente sin diezmar los escasos ahorros de Marilla, cosa que estaba dispuesta a conseguir.
