Ana la de La Isla
Ana la de La Isla Ayer vino el ministro nuevo a tomar el té. Comió tres pedazos de torta Si lo hubiera hecho yo la señora Lynde me habría llamado glotón, y él comía ligero y tragaba pedazos grandes y Marilla siempre me dice que no se debe hacer. ¿Por qué los ministros pueden hacer lo que no pueden hacer los niños? Quiero saber.
No tengo nada más que contarte. Te mando seis besos, xxxxxx. Dora te manda uno; éste es el de ella. x.
Tu querido amigo,
David Keith.
PD: ¿Quién es el padre del diablo, Ana? Quiero saber.