Ana la de La Isla
Ana la de La Isla Probablemente habÃa sido la última frase que escribiera en su vida. Por aquel entonces su fin estaba ya cerca.
—Éste ha sido el dÃa más feliz de mi vida —dijo nuestra amiga a Phil aquella noche—. He encontrado a mis padres. Esas cartas han hecho que sean reales. Ya no soy una huérfana. Me siento como si, al abrir un libro, hubiera encontrado entre sus páginas rosas del ayer. Dulces y amadas rosas del ayer.