Ana la de La Isla
Ana la de La Isla —Con toda seguridad que no es el hombre salvaje, arrollador y malvado con el que Diana querÃa casarse —sonrió Ana—. Fred es extremadamente bueno.
—Es justamente lo que debe ser. ¿Te gustarÃa que Diana se casara con un hombre malvado? ¿Te casarÃas tú?
—¡Oh, no! No me unirÃa a ningún hombre malvado, pero me gustarÃa que pudiera serlo y no lo fuera. Fred es irremisiblemente bueno.
—Espero que algún dÃa tengas más sentido común —dijo Marilla.