Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes El camino de la escuela era muy bonito. Ana pensó que los viajes de ida y vuelta de la escuela con Diana no podÃan ser mejorados ni con la imaginación. Ir por el camino principal era muy poco romántico; pero ir por el Sendero de los Amantes y por Willowmere y por el Valle de las Violetas y el Camino delos Abedules, sà lo era. El Sendero de los Amantes comenzaba más allá del huerto de «Tejas Verdes» y se extendÃa hasta los bosques al terminar la granja de los Cuthbert. Era el camino por donde se llevaban a pastar las vacas y se transportaba la madera en el invierno. Ana lo habÃa denominado el Sendero de los Amantes después de pasar un mes en «Tejas Verdes».
—No es que los amantes realmente caminen por ahà —le explicó a Marilla—, pero Diana y yo estamos leyendo un libro perfectamente magnÃfico y en él hay un Sendero de los Amantes. De manera que también nosotras quisimos tener uno. Y es un nombre muy bonito, ¿no le parece? ¡Tan romántico! Podemos imaginarnos amantes paseándose por él. Me gusta ese sendero; por allà se puede pensar en voz alta sin que la gente te tome por loca.