Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes Cuando partió, dijo:
—Recuerda, Ana, cuando vayas a la ciudad debes visitarme, y te alojaré en mi mejor cuarto de huéspedes.
—La señorita Barry es un alma gemela, después de todo —confió Ana a Marilla—. No parece serlo al mirarla, pero asà es. Uno no puede verlo en seguida como en el caso de Matthew, pero con el tiempo se llega a descubrirlo. Los espÃritus gemelos no escasean tanto como yo creÃa. Es fantástico descubrir todo lo que hay en el mundo.