Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —Pero, Marilla, creà haber probado la amargura de la muerte, como dijo el señor Alian en su sermón del domingo pasado, al ver a Diana salir sola —dijo tristemente aquella noche—. ¡Qué maravilloso hubiera sido si Diana hubiese seguido también el curso! Pero no podemos aspirar a la perfección en un mundo imperfecto, como dice la señora Lynde. Aunque a veces no sea una persona muy reconfortante no cabe duda de que dice muchas verdades. Y pienso que la clase será muy interesante. Jane y Ruby sólo estudiarán para ser maestras. Es la meta de sus ambiciones. Ruby dice que piensa enseñar durante un par de años después de la graduación y luego casarse. Jane dice que dedicará toda su vida al magisterio y no se casará nunca, porque a una le pagan por enseñar, mientras que un marido no paga nada y además gruñe cuando le pides dinero para huevos o manteca. Supongo que Jane habla por triste experiencia, pues la señora Lynde dice que su padre es un cascarrabias y terriblemente mezquino. Josie Pye dice que cursará sus estudios simplemente para tener mayor educación, porque no tendrá que ganarse la vida; dice además que desde luego es distinto en el caso de los huérfanos que viven de la caridad; ellos sà que deben abrirse camino. Moody Spurgeon será ministro. La señora Lynde dice que con un nombre asà no podrá ser otra cosa. No lo tome a mal, Marilla, pero con sólo pensar en Moody como ministro me hace reÃr. ¡Tiene un aspecto tan ridÃculo, con la cara gorda, los ojillos azules y las orejas como pantallas! Quizá cuando crezca tenga un aspecto más intelectual. Charlie Sloane dice que se dedicará a la polÃtica y se hará miembro del Parlamento, pero la señora Lynde dice que no tendrá éxito, porque los Sloane son honrados y sólo los sinvergüenzas tienen futuro en polÃtica.