Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —Si tú fueras capaz de dejar de llorar, yo también podrÃa hacerlo —dijo Ana, implorante—. En cuanto guardo mi pañuelo, te veo hacer pucheros y es empezar otra vez. La señora Lynde dice: «Si no puedes estar alegre, sé tan alegre como puedas». Después de todo, me atrevo a decir que volveré el año próximo. Estoy segura de que no me aprobarán.
—¡Pero si pasaste con holgura los exámenes de la señorita Stacy!
—SÃ, porque no estaba nerviosa. Cuando pienso en las pruebas reales se me hiela la sangre en las venas. Además, mi número es el trece, y Josie Pye dice que trae mala suerte. No soy supersticiosa y sé que no modificará nada, pero aun asà me gustarÃa no ser la trece.
—¡Cuánto quisiera estar contigo! —dijo Diana—. PasarÃamos buenos ratos. Pero supongo que te tendrás que dar un atracón por las noches.