Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —Ana es una buena ama de casa —le dijo a Marilla en el cuarto de huéspedes la noche de su llegada—. He mirado en la caja del pan y en el recipiente de la basura. Siempre juzgo a un ama de casa por esas dos cosas. No hay nada en la basura que no tuviera que ser tirado y no hay pan duro en la caja. Claro que fue educada por ti, pero después fue al colegio. Veo que tiene mi colcha de hebras de tabaco en esta cama y aquella gran alfombra redonda tejida por ti frente al hogar de la sala. Me hace sentir en casa.
La primera Navidad de Ana en su propia casa fue todo lo deliciosa que podrÃa haber deseado. El dÃa fue soleado y luminoso; la primera capa de nieve habÃa caÃdo la vÃspera y habÃa hecho al mundo hermoso; el puerto seguÃa abierto y resplandeciente.
El capitán Jim y la señorita Cornelia fueron a cenar. HabÃan invitado a Leslie y Dick, pero Leslie se disculpó; siempre iban a casa del tÃo Isaac West por Navidad.
—Ella lo prefiere asà —le dijo la señorita Cornelia a Ana—. No soporta llevar a Dick donde hay extraños. La Navidad es siempre difÃcil para Leslie. Era una fiesta muy importante para ella y su padre.