Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —El resentimiento habrá sido por otra cosa, señora Blythe, y a usted le tocó parte de él porque pasaba por ahà en ese momento. Leslie cae en etapas de hosquedad de vez en cuando, pobrecita. No la culpo, sabiendo todo lo que tiene que soportar. No sé cómo es posible… El doctor y yo hemos hablado mucho sobre el origen del mal pero no hemos descubierto todo aún. Hay una vasta cantidad de cosas incomprensibles en la vida, señora Blythe. A veces las cosas parecen salir bien, como con usted y el doctor. Y de pronto parecen ponerse patas arriba. Ahà tenemos a Leslie, tan inteligente, tan hermosa, que uno la creerÃa destinada a ser una reina y en cambio está enterrada ahÃ, despojada de casi todo lo que puede desear una mujer y sin otra perspectiva que cuidar de Dick Moore toda la vida. Aunque, señora Blythe, creo que ella elegirÃa la vida que lleva ahora antes que la que vivió con Dick antes de que él se fuera. Eso es algo con lo que la lengua torpe de un viejo marino no debe meterse. Pero usted ha ayudado mucho a Leslie, ella es otra persona desde que usted llegó a Cuatro Vientos. Nosotros, sus amigos de antes, vemos la diferencia, aunque usted no pueda verla. La señorita Cornelia y yo hablábamos el otro dÃa del tema y es uno de los poquÃsimos puntos en los que estamos de acuerdo. Asà que puede arrojar por la borda cualquier idea de que Leslie no la quiere.