Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Creo que te va a costar mucho creerme cuando te lo cuente, Gilbert. Yo misma todavía no puedo creerlo. Como dijo Susan el otro día: «Me siento como una mosca que llega a la vida bajo el sol: atontada». Es todo tan increíble. He leído la carta una veintena de veces y dice siempre lo mismo… pero no puedo creer lo que leen mis ojos. Ah, Gilbert, tenías razón, tanta razón. Ahora lo veo con toda claridad; me siento avergonzada de mí misma. ¿Podrás perdonarme alguna vez?

—Ana, me pondré a sacudirte si no hablas con coherencia. Redmond se avergonzaría de ti. ¿Qué pasó?

—No me vas a creer… no me vas a creer.

—Voy a entrar a llamar por teléfono al doctor Dave —dijo Gilbert, e hizo ver que se dirigía a la casa.

—Siéntate, Gilbert. Intentaré contártelo. He recibido una carta y, ay, Gilbert, es todo tan asombroso, tan increíblemente asombroso, nunca pensamos, a ninguno de nosotros se le ocurrió jamás…

—Supongo —dijo Gilbert, mientras se sentaba con aire resignado—, que lo mejor en un caso como éste es tener paciencia y enfrentar el asunto de manera categórica. ¿De quién es la carta?

—De Leslie, y… ay Gilbert…

—¡De Leslie! ¡Puff! ¿Qué dice? ¿Qué novedades hay de Dick?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker