Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La convalecencia de Ana fue rápida y feliz. La gente iba y adoraba al niño, como toda la gente que se ha inclinado ante la majestad de un recién nacido mucho antes de que los Reyes Magos del Oriente se arrodillaran para adorar al Niño Jesús en el pesebre de Belén. Leslie, que lentamente iba encontrándose a sí misma en su nuevo ambiente, rondaba alrededor de él como una hermosa Madonna de cabellos dorados. La señorita Cornelia lo cuidaba con tanta habilidad como cualquier madre de Israel. El capitán Jim sostenía a la criaturita con sus grandes manazas y lo miraba con ternura, con ojos que veían al hijo que él nunca había tenido.

—¿Cómo lo vais a llamar? —preguntó la señorita Cornelia.

—Ana ya ha elegido el nombre —respondió Gilbert.

—James Matthew, por los dos hombres más maravillosos que he conocido, incluyéndote a ti —dijo Ana, con una divertida mirada hacia Gilbert.

Gilbert sonrió.

—No conocí mucho a Matthew; él era tan tímido que nosotros, los niños, no pudimos hacernos amigos de él, pero estoy de acuerdo contigo en que el capitán Jim es una de las almas más selectas y nobles que Dios ha revestido de arcilla humana. Se siente tan feliz porque le hayamos puesto su nombre a nuestro muchachito… Parece que no tiene a nadie más que se llame como él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker