Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

37

La señorita Cornelia revela una sorprendente novedad

La señorita Cornelia se dirigió hacia la casita una tarde calurosa en que el golfo tenía el deslucido azul de los calientes mares de agosto y los lirios anaranjados del portón del jardín de Ana erguían sus copas imperiales para que las llenara el oro derretido del sol de agosto. Pero la señorita Cornelia no se preocupaba por océanos pintados o lirios sedientos de sol. Se sentó en su hamaca preferida y se quedó, insólitamente, sin hacer nada. No cosió ni hiló. Tampoco dijo ni una sola palabra despectiva sobre la humanidad. En suma, la conversación de la señorita Cornelia estuvo peculiarmente despojada de pimienta aquel día y Gilbert, que se había quedado en casa para escucharla en lugar de ir a pescar, se afligió. ¿Qué le había sucedido a la señorita Cornelia? No parecía deprimida ni preocupada. Por el contrario, había un cierto aire de exaltación nerviosa en ella.

—¿Dónde está Leslie? —preguntó, pero como si tampoco le importara demasiado.

—Ha ido con Owen a recoger frambuesas a los bosques que hay detrás de su granja —respondió Ana—. No llegarán antes de la cena, si es que llegan a esa hora.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker