Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

1

En la buhardilla de «Tejas Verdes»

—Gracias al cielo que he terminado con la geometría, de estudiarla y de enseñarla —dijo Ana Shirley al tiempo que arrojaba con aire vengativo un manoseado volumen de Euclides en un gran baúl, cerraba la tapa con aire triunfal y se sentaba sobre él; Diana Wright se encontraba con ella en la buhardilla de Tejas Verdes, mirándola con unos ojos grises que eran como un cielo matinal.

La buhardilla era un lugar lleno de sombras, sugerente y encantador, como debe ser toda buhardilla. A través de la ventana abierta, junto a la cual estaba sentada Ana, llegaba el aire de la tarde de agosto, dulzón, perfumado, tibio de sol; las ramas de los álamos crujían y se agitaban al viento; más allá estaban el bosque, por el que serpenteaba el Sendero de los Amantes, y el viejo huerto de manzanos que todavía regalaba generosamente sus rosáceas cosechas. Y por encima de todo, había una gran cadena montañosa de nubes níveas en el cielo azul. A través de la otra ventana se divisaba un mar distante, azul, coronado de blanco: el hermoso golfo St. Lawrence, donde, como una joya, flota Abegweit, cuyo nombre indio tan suave y dulce ha sido olvidado hace ya tiempo por el más prosaico de Isla Príncipe Eduardo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker