El Valle del Arco Iris

El Valle del Arco Iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los cerdos en cuestión eran dos animales grandes y flacos, supuestamente propiedad del padre de Bertie Shakespeare Drew, que hacía un par de semanas que rondaban por la calle de la rectoría. Walter no quería montar un cerdo por Glen St. Mary, pero fuera lo que fuese lo que Faith Meredith lo desafiara a hacer, él debía hacerlo. Tomaron colina abajo y atravesaron el pueblo. Faith estaba doblada de risa sobre su aterrorizada montura y Walter iba rojo de vergüenza. Pasaron junto al pastor, que volvía de la estación a su casa, el que, algo menos soñador y abstraído que de costumbre (debido a una charla que había mantenido en el tren con la señorita Cornelia, que siempre lo despertaba por un tiempo), los vio y pensó que debería hablar con Faith y decirle que ese comportamiento no era apropiado. Pero para cuando llegó a su casa ya se había olvidado del trivial incidente. Pasaron junto a la esposa de Alee Davis, que dio un alarido de terror, y junto a la señorita Rosemary West, que rió y suspiró. Por último, antes de que los cerdos se metieran en el patio trasero de Bertie Shakespeare Drew para no volver a salir de allí nunca más, tan grande había sido el susto, Faith y Walter se bajaron de un salto; justo en aquel momento pasaban junto a ellos el doctor Blythe y su esposa.

—Conque así es como educas a tus hijos —dijo Gilbert con burlona severidad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker