El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Caramba —comentó, abstraÃdo—, es extraño, muy extraño.
La novia, que estaba muy nerviosa, se puso a llorar. El novio, que no estaba nada nervioso, se echó a reÃr.
—Por favor, señor, creo que nos está enterrando en lugar de casarnos —sugirió.
—Perdóneme —dijo el señor Meredith, como si no importara mucho. Encontró el servicio de matrimonio y lo terminó, pero la novia nunca llegó a sentirse realmente casada.