El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —¿Incómodo? Todo depende de lo que le guste a uno en cuestión de compañÃa, niña. Yo me aburrirÃa en seguida de los ángeles. ¡ImagÃnate a la vieja Susan con un halo, por ejemplo!
Faith se la imaginó y le hizo tanta gracia que tuvo que reÃrse. Norman la miró con aprobación.
—Le ves el lado divertido, ¿eh? Ah, me gustas mucho, eres grande. Ahora bien, el asunto éste de la iglesia, ¿tu padre dice buenos sermones?
—Es un predicador espléndido —aseguró la leal Faith.
—¿Ah, sÃ? Veremos, estaré atento a sus defectos. Será mejor que tenga cuidado con lo que dice frente a mÃ. Lo pescaré, le pondré una zancadilla, seguiré el hilo de sus argumentos. Seguro que me voy a divertir con esto de ir a la iglesia. ¿Alguna vez habla del infierno?
—No… creo que no.