El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Dan no pudo ir más lejos. Walter se lanzó hacia él acortando la distancia que los separaba y tiró a Dan de la verja con un golpe bien dado. La súbita y nada gloriosa caÃda y el siguiente desparramo de Dan fue festejado con una carcajada y batir de palmas de parte de Faith. Dan se levantó de un salto, rojo de furia, y comenzó a trepar la verja. Pero justo en ese momento sonó la campana de la escuela, y Dan sabÃa qué les sucedÃa a los chicos que llegaban tarde a la clase del señor Hazard.
—Ya nos encontraremos —bramó—. ¡Cobardito!
—Cuando quieras —contestó Walter.
—Ay, no, no, Walter —rogó Faith—. No pelees con él. A mà no me importa lo que dice, no voy a rebajarme a sentirme molesta por lo que digan personas como él.
—Te insultó a ti y a mi madre —dijo Walter con la misma calma mortal—. Esta noche después de la escuela, Dan.
—Tengo que irme en seguida a mi casa a recoger patatas —respondió Dan, enfurruñado—. Pero mañana sÃ.
—Muy bien, mañana por la noche aquà —asintió Walter.
—Y te voy a romper esa cara de mariquita que tienes —prometió Dan.