El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Muy bien, muy bien. No sabÃa que fueras tan buen luchador, Walter.
—No me habÃa peleado nunca, y ahora no querÃa, hasta el último momento, pero después… —dijo Walter, que querÃa contar la verdad—. Mientras duró me gustó.
Al reverendo John le refulgieron los ojos.
—¿Al principio… tuviste un poco de miedo?
—Tuve muchÃsimo miedo —dijo el honesto Walter—. Pero ya no voy a tener miedo nunca más, señor. Tener miedo a las cosas es peor que las cosas en sà mismas. Voy a pedirle a mi padre que me lleve a Lowbridge mañana a sacarme la muela.
—Muy bien otra vez. «El temor es más dolor que el dolor que teme». ¿Sabes quién escribió eso, Walter? Shakespeare. ¿Hay algún sentimiento o emoción o experiencia del corazón humano que ese hombre maravilloso no conociera? Cuando llegues a tu casa dile a tu madre que estoy orgulloso de ti.
Pero Walter no le dijo eso a su madre, sino todo el resto, y ella lo comprendió y le dijo que se alegraba de que las hubiera defendido a ella y a Faith, puso pomada en sus moretones y agua de Colonia en la cabeza dolorida.