El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Y la vieja Isla del PrÃncipe Eduardo es la provincia más bonita de Canadá, y Cuatro Vientos el lugar más encantador de la Isla del PrÃncipe Eduardo —prosiguió Ana, riendo y mirando con amor el maravilloso crepúsculo sobre el valle, el puerto y el golfo. Lo abarcó con un ademán—. No he visto nada más hermoso que esto en Europa, señorita Cornelia. ¿Ya tiene que irse? Los niños lamentarán no haberla visto.
—Que vengan a verme pronto. Diles que la lata de los bizcochos está tan llena como siempre.
—Ah, durante el almuerzo estaban planeando una invasión a su casa. Irán pronto, pero ahora tienen que volver a la escuela. Y las mellizas van a tomar clases de música.
—Espero que no les enseñará la esposa del pastor metodista, ¿verdad? —inquirió la señorita Cornelia.
—No, Rosemary West. Anoche fui a hablar con ella. ¡Qué guapa es!
—Rosemary se mantiene muy bien. Aunque ya no es tan joven.
—A mà me pareció encantadora. Nunca he tenido mucho trato con ella. Su casa queda tan a trasmano que rara vez la veo, si no es en la iglesia.