El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Es Adam, no tenemos otro gallo; ha matado a Adam.
—Bueno, ahora no pierdas los estribos. Martha dijo que el carnicero de Glen no tenÃa carne esta semana y que tenÃa que preparar algo, y como las gallinas estaban todas poniendo…
—Si ha matado a Adam… —Faith salió corriendo colina arriba.
Mary se encogió de hombros.
—Ahora se volverá loca. QuerÃa mucho a ese Adam. Hace mucho que tendrÃa que haber ido a parar a la olla. Pero yo no quisiera estar en los zapatos de Martha. Faith está pálida de furia. Una, mejor ve tras ella y trata de tranquilizarla.
Mary habÃa caminado unos pasos con las niñas Blythe cuando Una, de pronto, se volvió y corrió hacia ella.
—Aquà tienes un poco de goma, Mary —dijo con un dejo de arrepentimiento en la voz, poniendo sus cuatro nudos en las manos de Mary—, y me alegro de que tengas un manguito tan bonito.
—Bueno, gracias —contestó Mary, sorprendida. Después que Una se hubo ido, les comentó a las niñas Blythe—: ¿No es una criatura extraña? Pero siempre he dicho que tiene buen corazón.