El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Junto al arroyo se encontró de pronto con Rosemary West, sentada sobre el viejo pino. Iba camino a su casa desde Ingleside, donde habÃa estado dando clase de música a las niñas. Se quedó un buen rato en el Valle del Arco Iris, mirando su blanca belleza y recorriendo algunos senderos medio en sueños. A juzgar por la expresión de su rostro, sus pensamientos eran agradables. Tal vez el débil y ocasional tintineo de los cascabeles de los árboles enamorados trajeran esa furtiva sonrisa a sus labios. O tal vez ésta fuera provocada por la certeza de que John Meredith rara vez dejaba de pasar el atardecer de los lunes en la casa gris, sobre la blanca colina barrida por el viento.
Dentro de los sueños de Rosemary irrumpió Faith llena de su rebelde amargura. Faith se detuvo abruptamente cuando vio a la señorita West. No la conocÃa muy bien, sólo lo suficiente como para dirigirle la palabra cuando se encontraban. Y en aquel momento no querÃa ver a nadie, sólo a la señora Blythe. SabÃa que tenÃa los ojos y la nariz rojos e hinchados y odiaba que una extraña se enterara de que habÃa estado llorando.
—Buenas noches, señorita West —dijo, incómoda.
—¿Qué te pasa, Faith? —preguntó Rosemary con suavidad.
—Nada —contestó Faith secamente.