El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Durante sus años de viudez, el señor Meredith había recibido innumerables indirectas de colegas suyos y de muchos de su grey en el sentido de que debería volver a casarse. Pero aquellas indirectas nunca le habían hecho la menor mella. Era creencia pública que no les prestaba atención. Pero les prestaba mucha atención. Y en sus escasos momentos de sentido común sabía que lo único sensato que podía hacer era casarse. Pero el sentido común no era el punto fuerte de John Meredith, y elegir, deliberada y fríamente, una mujer adecuada, como si se tratara de un ama de llaves o un socio para un negocio, era algo que era incapaz de hacer. ¡Detestaba la palabra adecuada! Le recordaba a James Perry. «Una mujer adecuada de la edad adecuada», había dicho aquel untuoso hermano en el hábito, en una indirecta que había estado lejos de ser sutil. En aquel momento, John Meredith había sentido un deseo absolutamente increíble de salir corriendo como un loco para proponerle matrimonio a la mujer más joven y menos adecuada que fuera posible encontrar.