El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Debía decir algo. Levantó la inclinada cabeza dorada y, balbuceando, le pidió que le diera algunos días para… pensarlo.
John Meredith se sorprendió. No era vanidoso, pero había esperado que Rosemary West le dijera que sí. Estaba casi seguro de que ella lo quería. Entonces, ¿por qué la duda, la vacilación? No era una escolar que pudiera no saber bien lo que quería. Sintió una desagradable impresión de decepción, de desolación. Pero accedió a su petición con su usual cortesía y se fue de inmediato.
—Te daré una respuesta en unos pocos días —dijo Rosemary con los ojos bajos y las mejillas encendidas.
Cuando la puerta se cerró detrás de él, ella volvió a entrar en la habitación y se retorció las manos.