El Valle del Arco Iris

El Valle del Arco Iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Faith y Carl se sentaron solos en el banco de la rectoría. Jerry estaba en la galería con un compañero y las chicas Blythe se habían llevado a Una. A los niños Meredith les gustaba sentarse por toda la iglesia y a mucha gente eso le parecía impropio, sobre todo la galería, donde se juntaban los muchachos irresponsables que susurraban y, según se sospechaba, mascaban tabaco durante el servicio; no era lugar para un hijo de la rectoría. Pero Jerry odiaba el banco de la rectoría, en la primera fila de la iglesia, bajo los ojos del vicario Clow y su familia. Se escapaba siempre que podía. Carl, absorto en la observación de una araña que tejía su tela en la ventana, no se fijó en las piernas de su hermana. Después de la iglesia, Faith se fue caminando a casa con su padre, que en ningún momento se dio cuenta tampoco. Faith se puso las odiadas medias antes de que llegaran Jerry y Una, de modo que por el momento ninguno de los ocupantes de la rectoría supo lo que había hecho. Pero nadie más de Glen St. Mary lo ignoraba. No hubo otro tema de conversación en el camino de regreso a casa después de la iglesia. La señora Davis dijo que era de esperar y que pronto se vería a algunos de esos niños yendo a la iglesia sin nada de ropa. La presidenta de la Asociación de Damas de Beneficencia decidió que llevaría el tema a la siguiente reunión de la Asociación y sugeriría que fueran en conjunto a presentar su protesta al pastor. La señorita Cornelia dijo que ella, por su parte, se rendía. Ya no tenía sentido preocuparse por los chicos de la rectoría. Hasta la esposa del doctor Blythe se impresionó, aunque atribuyó el suceso a un olvido de Faith. Susan no pudo ponerse de inmediato a tejerle un par de medias porque era domingo, pero tuvo un par listo a la mañana siguiente, antes de que se hubiera levantado nadie.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker