El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Faith lo explicó entre lágrimas. Las niñas Blythe la comprendieron y hasta Mary Vance dijo que era una posición muy difÃcil. Pero Jerry, para quien todo el asunto fue como un rayo, se negaba a dejarse tranquilizar. ¡De modo que era eso a lo que se referÃan algunas misteriosas indirectas que le habÃan hecho ese dÃa en la escuela! Se llevó a Una y a Faith a casa sin ninguna ceremonia y el Club de la Buena Conducta celebró una reunión urgente en el cementerio para juzgar el caso de Faith.
—Yo no veo qué mal hubo —se defendió Faith, desafiante—. No se me veÃa casi nada de pierna. No fue nada malo y no le hizo daño a nadie.
—Le hará daño a papá. Lo sabes. Sabes que la gente le echará la culpa cada vez que hagamos algo raro.
—No lo pensé —murmuró Faith.
—Ése es precisamente el problema. No lo pensaste y tendrÃas que haberlo pensado. Para eso es nuestro club, para educarnos y hacernos pensar. Prometimos que siempre nos detendrÃamos a pensar antes de hacer algo. Tú no lo hiciste y tienes que ser castigada, Faith, y severamente. Como castigo irás a la escuela una semana entera con las medias de rayas.
—Ay, Jerry, ¿no alcanza con uno o dos dÃas? ¡Una semana entera no!