El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Ah, en algunas cosas Norman no es en absoluto mezquino. Daría mil sin pestañear y se pondría a rugir como un león furioso si tuviera que pagar cinco centavos de más por algo. Además, le gustan los sermones del señor Meredith y Norman Douglas siempre ha estado dispuesto a soltar el dinero si algo le entretiene el seso. No hay más cristianismo en él que en un pagano negro y desnudo del centro de África, y nunca lo habrá. Pero es inteligente e instruido y juzga los sermones como si fueran conferencias. De cualquier modo, es bueno que respalde al señor Meredith y a los niños, pues todos ellos necesitan amigos, sobre todo después de esto. Yo estoy cansada de dar excusas por ellos, pueden creerme.