El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Ana se detuvo, en parte porque se había quedado sin aliento después de soltar tan vehemente discurso y en parte porque no podía seguir hablando en vista de la cara de la señorita Cornelia. La buena señora la miraba con expresión desconsolada, al parecer apabullada por una cantidad de ideas nuevas.