El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —La… la tumba… —dijo Carl—, se mueve… se… está… viene. Que… por favor… que no… venga… El señor Meredith corrió hacia el teléfono. A los diez minutos, el doctor Blythe estaba en la rectorÃa. Media hora después mandaban un telegrama a la ciudad pidiendo una enfermera y todo Glen supo que Carl Meredith estaba enfermo de neumonÃa y que se habÃa visto al doctor Blythe sacudir la cabeza.
Gilbert sacudió la cabeza más de una vez en los quince dÃas siguientes. Carl tuvo neumonÃa doble. Hubo una noche en la que el señor Meredith se puso a pasear por su estudio; en la que Faith y Una se fueron al dormitorio a llorar y en la que Jerry, desesperado de remordimiento, se negó a apartarse de la puerta de Carl. El doctor Blythe y la enfermera no dejaron el lecho del enfermo ni por un momento. Lucharon contra la muerte con gallardÃa y ganaron la batalla. Carl se recuperó y pasó la crisis. La noticia fue transmitida por teléfono al expectante Glen y la gente se dio cuenta de cuánto amaba en realidad a su pastor y a sus hijos.
—No he dormido normalmente ni una sola noche desde que me enteré de que ese chico estaba enfermo —le dijo la señorita Cornelia a Ana—, y Mary Vance ha llorado hasta hacer que sus extraños ojos parecieran agujeros en una sábana. ¿Es cierto que Carl pescó una neumonÃa por quedarse toda la noche en el cementerio para ganar una apuesta?