El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Saint George, este mundo serÃa un lugar aburrido sin los hombres, lo admito, pero me siento bastante tentada de desear que no existieran. Mira los problemas y las molestias que han creado aquà mismo, George; han arrancado de raÃz nuestra feliz vida de antes, Saint. Empezó John Meredith y lo termina Norman Douglas. Y ahora los dos han desaparecido en el limbo. Norman es el único hombre que he conocido que está de acuerdo conmigo en que el kaiser de Alemania es la criatura viviente más peligrosa sobre la Tierra y no puedo casarme con esta persona sensata porque mi hermana es una testaruda y yo soy más testaruda que ella. Escucha mis palabras, Saint George, el pastor volverÃa si ella levantara el meñique. Pero ella no lo hará, George, no lo hará jamás, ni siquiera enseñará la mano; y yo no me atrevo a inmiscuirme, Saint. No me enfadaré, George; Rosemary no se enfadó, de modo que yo tampoco lo haré, eso está decidido, Saint. Norman revolverá la Tierra, pero en resumidas cuentas, Saint George, la cuestión es que todos nosotros, pobres viejos tontos, debemos olvidarnos de la idea de casarnos. Bien, bien, «la desesperanza es un hombre libre; la esperanza es un esclavo», Saint. Asà que entremos en la casa ahora, George, y te voy a obsequiar con un plato de crema. Por lo menos habrá una criatura contenta y satisfecha en esta colina.