El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris A la tarde siguiente se puso su mejor vestido y sombrero. Estaban bastante gastados. Todas las niñas de Glen, excepto Faith y Una, tenían ropa nueva aquel verano. Mary Vance tenía un hermoso vestido de lino blanco bordado, con un cinturón de seda escarlata y lazos en los hombros. Pero hoy a Una no le importaba su ropa. Sólo quería estar muy pulcra. Se lavó la cara con mucho esmero. Se cepilló el cabello negro hasta que quedó suave como el satén. Se cosió dos agujeros de las únicas medias buenas que le quedaban y se ató con cuidado los lazos de los zapatos. Le habría gustado darles betún, pero no encontró. Por fin salió de la rectoría, cruzó el Valle del Arco Iris, subió por los bosques susurrantes y salió al camino que pasaba por la casa de la colina. Era una buena distancia y estaba cansada y acalorada cuando llegó.