El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Entonces —dijo la señorita Cornelia—, la boda doble se celebrará hacia mediados de mes.
HabÃa una brisa frÃa en la noche de principios de septiembre, de modo que Ana habÃa encendido el fuego en la gran sala y ella y la señorita Cornelia se calentaban a su mágico calor.
—Es maravilloso, en especial para el señor Meredith y Rosemary —dijo Ana—. Cuando lo pienso soy tan feliz como cuando me casé yo. Anoche, cuando subà la colina para ver el ajuar de Rosemary, volvà a sentirme como una novia.
—Me han dicho que el ajuar es digno de una princesa —comento Susan desde un oscuro rincón donde mecÃa a su niñito oscuro—. A mà también me invitaron a verlo y pienso ir una noche de éstas. Tengo entendido que Rosemary vestirá de seda blanca y llevará velo, pero que Ellen se casará de azul marino. No me cabe duda, mi querida señora, de que es muy sensato de su parte, pero por mi parte siempre consideré que, si me casara alguna vez, preferirÃa ir de blanco y con velo, porque es más de novia.
Una imagen de Susan «de blanco y con velo» apareció en la imaginación de Ana, y fue casi demasiado para ella.
