El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Sobre el costado occidental no habÃa muro. Allà el cementerio se perdÃa hacia una plantación de abetos jóvenes que se acercaban cada vez más a las tumbas y se alejaban hacia el este convirtiéndose en un espeso bosque. El aire estaba siempre lleno de las voces del mar y de la música de los viejos árboles grises; en las mañanas de primavera los coros de pájaros en los olmos alrededor de las dos iglesias cantaban sobre la vida y no sobre la muerte. Los niños Meredith amaban el viejo cementerio.