El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Jerry era moreno y tenía los grandes ojos negros de su padre, pero en él los ojos eran brillantes en lugar de soñadores. Faith, que le seguía, llevaba su belleza como una rosa, indiferente y radiante. Tenía ojos de un castaño dorado, rizos del mismo color y mejillas rosadas. Reía demasiado para el gusto de la congregación de su padre y había disgustado a la vieja señora Taylor, la desconsolada cónyuge de varios esposos fallecidos, al declarar descaradamente y, para colmo de males, en el portal de la iglesia: «El mundo no es un valle de lágrimas, señora Taylor. Es un mundo de risas».