El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —No debes decir esa palabra, Mary —le reprochó Una—. Me prometiste que no la dirÃas.
—Cállate —respondió Mary—. Si supieras algunas de las palabras que podrÃa decir si quisiera, no armarÃas tanto escándalo por mierda. Como bien sabes, no he mentido ni una sola vez desde que llegué.
—¿Y esos fantasmas que dijiste que habÃas visto? —preguntó Faith.
Mary se ruborizó.
—Eso es diferente —dijo con aire desafiante—. Yo sabÃa que no ibais a creer esas historias y no era mi intención que las creyerais. Y además, una vez sà vi algo extraño cuando pasaba por el cementerio del otro lado del puerto, que me caiga muerta. No sé si era un fantasma o la vieja yegua blanca de Sandy Crawford, pero a mà me pareció muy extraño y os aseguro que salà corriendo a todo lo que me daban las piernas.