Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva —Sé escribir poesÃa —respondió Emily, sin la menor intención de decirlo. Pero en aquel momento supo que podÃa escribir poesÃa. Y con esta extraña e irracional convicción llego ¡«el destello»! Allà mismo, rodeada de hostilidad y recelo, luchando a solas por mantener su posición, sin apoyo ni ventaja, llegó el maravilloso momento en el que su alma parecÃa deshacerse de las cadenas de la carne y saltar hacia las estrellas. El éxtasis y la felicidad del rostro de Emily asombraron y enfurecieron a sus enemigas. Lo tomaron por una manifestación del orgullo de los Murray.
—Estás mintiendo —dijo Ojos negros.
—Una Starr no miente —respondió Emily. «El destello» se habÃa ido, pero la sensación de elevación permanecÃa. Las miró a todas con una frÃa indiferencia que por un momento las dominó.
—¿Por qué no me queréis? —preguntó Emily, sin más.
No hubo respuesta. Emily miró directamente a Rizos castaños y repitió la pregunta. Rizos castaños se vio obligada a responder.
—Porque no eres como nosotras —murmuró.
—Ni quisiera serlo —precisó Emily, despectiva.
—Ah, claro, eres una de los Elegidos —se burló Ojos negros.
—Por supuesto que sà —replicó Emily.